sábado, 30 de julio de 2016

La Abuela del Eneal

Vivía en una casa pequeña hecha de troncos y tierra, una puerta grande y una pequeña ventana de madera; no salía de allí, o nadie la veía fuera; ella era muy anciana y no se conocía su familia, solo se conocía a ella, "La abuela del Eneal"

La mayor parte del tiempo se veía asomada en la ventana de la casa, otras veces sentada en una silla junto a la puerta; A veces tejiendo y a veces solo mirando la gente pasar.
No sé como, pero me hice amiga de ella, la visitaba todos los días y me maravillaba con sus increíbles historias; para ese tiempo tendría yo unos 6 años de edad, pero a pesar de mi corta edad, ella ya se había ganado mi corazón.
Le comencé a llamar abuela, pues era como tener cerca a la que nunca pude conocer. Pasaron unos cuantos meses,  y unos días antes de navidad, la abuela me dijo que pronto se iría a otro lugar; En menos de unos pocos días no la volví a ver más.
Me había dicho que el sonido de los fuegos artificiales la molestaban y por eso se iría, pero también me dijo que no me sintiera triste porque luego nos volveríamos a ver.
Ya han pasado unos veinte años y ahora me doy cuenta de  lo que pasó; es cierto lo que ella me dijo aquella vez, sólo que olvidó decirme que pasaría mucho tiempo antes de que conversemos otra vez.
Hasta luego Abuela.